La autoconfianza: cómo demostrar confianza en uno mismo

Adoptar una actitud confiada, demostrar que tenemos autoconfianza, confianza en nosotros mismos, causa una buena impresión en la persona que nos observa por primera vez.

También hace que nos sintamos en control de la situación. Incluso hace que suban los niveles de testosterona, una hormona muy abundante en los individuos que ocupan una posición dominante.

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La autoconfianza: cómo demostrar una actitud confiada

¿Cómo se demuestra una actitud confiada? Se hace de la siguiente manera:

  • Adoptando una postura abierta, manteniendo la espalda erguida, sin cruzar los brazos ni cerrar los puños. Los contrario, protegerse el pecho con los brazos o mantener una postura encogida, es decir, una postura cerrada, es algo que se produce de manera instintiva cuando tenemos miedo o nos sentimos amenazados. Una postura cerrada genera desconfianza en la otra persona, que puede pensar que ocultamos algo.
  • Si estás de pie, debes mantener una postura recta, con los dos pies bien plantados en el suelo, ligeramente separados, las manos también separadas, sin meterlas en los bolsillos. Proyecta el pecho hacia delante, para no dar una sensación de estar asustado. No ocultes los ojos tras unas gafas de sol, aunque te encuentres en el exterior.
  • Cuando entres en un sitio, no te vayas hacia un rincón, al contrario, ocupa el centro del espacio, sin miedo, sonriendo, como si entraras en tu casa, dejando ver que tienes una buena razón para estar allí y que lo que vas a decir es algo importante.
  • Cuando te dirijas hacia el cliente, avanza decidido, sin titubear, relajado, sin agarrarte las manos ni permanecer parado apoyando primero un pie y luego el otro, lo que te hace parecer nervioso.
  • Si vas con otras personas, acomoda su paso al de ellos, ya que a las personas que andan muy deprisa o muy despacio se las toma menos en serio.
  • Al sentarte con un cliente, sitúate frente a él e inclínate ligeramente hacia adelante para mostrar que te interesa lo que pueda decir. Las manos, sobre las rodillas o cruzadas una sobre otra, sin apretar. No te tapes la boca con las manos ni te recuestes en la silla. Procura que nada se interponga entre tu cliente y tú, no te ocultes, por ejemplo, detrás de una mesa o un maletín.
  • Si estás en una reunión de trabajo o, simplemente, con clientes, es preferible beber algo sin alcohol. A las personas que sostienen una copa de alcohol en la mano se las toma menos en serio.

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